Un manual para decir hola hola

Los playmobil también van a la nieve

Ya es la hora de hablar del hombre del petróleo.
De decir las verdades del éxito del Hombre.
De amasar el recuerdo y el presente en los hornos
de estas realidades con anchos horizontes.

Yo fui testigo un día de la raíz del árbol.
Ví reventar el brote del entusiasmo patrio.
El primer chorro libre fue mi contemporáneo
empapando camisas del hombre emocionado.

La Patria desangraba en el sur su riqueza,
Estábamos atónitos todos los magallánicos.
Era como bandera líquida de belleza
sacudida en el viento acariciando los páramos.

Sobre el paisaje obscuro, solitario y sombrío
fue como si de pronto el sol clavara sus luces.
Se encendieron las fraguas de un porvenir altivo
repiquetearon yunques forjando multitudes.

Avanzaron los hombres: escuadrón del progreso.
Se levantaron torres: atalayas del cielo.
Y en el confín lejano, dueño de los silencios,
volaron canciones mágicas de esfuerzo.

Era un chileno nuevo abriendo su camino.
Era la Patria nueva, corazón madurado,
Eran nervio, coraje, entregados al sino
de un esfuerzo sereno, en el confín del Austro.

Petrolero chileno, orgullo de la Patria.
Es hora de decirte la verdad de tu canto.
De estrecharte la mano sudorosa y cansada
y gritarte: ¡gracias por todo lo que has dado!

Grimaldi, J. 1975. Palabras al hombre del petróleo. In Toda la poesía. Imprenta Jo-Print, Punta Arenas. p. 487.

En un día como hoy, nació:
Nikola Tesla. 1856 - 1943

En un día como hoy, nació:

Nikola Tesla. 1856 - 1943

sugarade:

"Claudio, Gary, Arturo, Edu. Por favor. No podemos más. No queremos morirnos sin haber ganado nada jamás. Sin celebrar nunca nada. Un par de Düsseldorf y un Esperanzas de Toulon. Todo está en sus manos. Chile no le debe nada a nadie.

Tratamos de mentir el 89 y nos mataron dos generaciones. Nos…

La génesis fue el mar,
solamente el mar,
como un rito sagrado
en los umbrales de la nada.

Después irrumpió el viento,
su aliado más fiel,
a romper contra las olas
el anárquico bajel
de la miríada.

Y, al final, fue siempre el hombre;
reconstruyendo la vida
en el predio sideral
de la esperanza;
hasta Spiteful y Ostión
germinando, en las redes del Estrecho,
el mineral avizorado
entre florecidas algas.

Con su estructura de azules alcázares,
o cual golondrinas que pregonan
las indómitas raíces
de los telares eternos,
las torres petroleras son
el otro amanecer de la Patagonia;
anidando, en las manos del obrero,
los átomos errantes de la playa
y entregando, en la bitácora de los puertos,
como un árbol, sus frutos y sus ramas.

Vukasović de Draksler, D. Spiteful y Ostión. In Bown, G (1998) Cuentos y poemas del mundo minero. Ministerio de Minería, Chile. 215pp.

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Teach me the dance…

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1966. Raphael de España canta “Yo soy aquel” en el festival de Eurovisión.

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